7/5/17

Mi rosa

 ( Imagen de la red)
 
Pocas veces, cuando menos lo esperas,
con los ojos globo de llorar
y la piel arrugada de sufrir,
con la sal desbordando tus instantes
tatuados en tu piel sin preaviso,
 
cuando buscas en tus suelas maltrechas
el camino perdido hacia tu Norte
y tu vida es un terco laberinto
de brillantes colores de mentira
desandado tantas noches de insomnio...
 
una luz discreta llega a tu vida,
besando tus párpados temblorosos
sabiamente, sin falsas ambiciones,
en forma de sencilla rosa azul.
 
Es entonces cuando hayas certeza
- ¡ Certeza! Ya  dudabas que existiera-
y la Verdad más grande que intuías
se toca con las puntas de los dedos.

28/4/17

Pedaleando



Me visto con mi traje de ciclista,
-con curvas michelín incorporadas-,
mirándome al espejo traicionero:
Me río de mí misma, ciertamente.

Voy a vivir la vida empastillada,
con trozos de  locura por bandera,
borracha de emociones y pecados,
sin pensarme, ni pararme a pensar,
sin que nada ni nadie me dé freno
hasta que llegue al delicioso abismo.

Un casco de madera me protege 
pero me pesa (- ¡Que le den!- me ordeno).
Lo tiro en la mitad de mi camino
y me suelto el pelo, que se me enreda 
y se divierte libre y desatado.

La melena me golpea la cara,
 vengándose de mí - incorregible-
en las curvas cerradas (y en las otras).

Me meto por el cráneo torpemente.
Pedaleo deprisa y sin mirar,
evitando la voz de don Sensato.

Don Colesterol me pasa con vértigo
pero no le saludo - ¡que se aguante!-;
doña Azúcar está tonta: no sabe 
donde ponerse para que resbale,
pero no caigo en su trampa, por suerte.

Las tres de la mañana y sin dormirme.

No cuento nunca ovejas - ¡qué antigualla!-;
pedaleo sin parar hacia mis sueños.

20/4/17

Como una perdiz

( Imagen de la red)


Voy bañando de risas las baldosas
que llevan a mis pies a su destino:
las blancas son el agua y no se pisan;
las verdes, una a una, las alcanzo.

Mis boca tararea una estrofilla
que acabo de inventar esa mañana
de esas que vienen solas, se te instalan
y tienes que escribir en cuanto llegues.

El viento se ha atrevido a ser grosero
y levanta mi falda mientras salto,
pero nada me importa en ese instante
en el que llevo luz a borbotones.

El hombre del kiosko me sonríe
pero no sé yo aún de las maldades
que habitan en las mentes retorcidas
y sonrío contenta, y le saludo.

Aún soy una niña y no sospecho
lo que vendrá después y para siempre.


14/4/17

Boca abajo


En estos años 
en los que siento el ocaso incipiente
y un nudo gigante en el corazón
mi única pregunta es por qué
no supe nunca andar con las manos.

Bajo los pliegues
unas manchas de sangre que no salen,
y una sonrisa espontánea que yace
esperando un mañana que no llega.

Y la lujuria
susurrando agazapada se duerme
al calor de las mil y una noches
que aún la esperan bajo las estrellas.

17/3/17

Dichosos marzos

( Imagen de la red)

Cada marzo ocurre
desde hace años,
como en un extraño ritual:

llega algo de golpe,
 algo que lo cambia todo,
algo que lo engulle todo,
algo nuevo que no conozco,
algo que duele,
algo que araña,
algo que impacta,
algo que revuelve mi paz
y la golpea sin piedad.

Cada marzo muero
 y cada marzo emerjo
más fuerte que antes,
más sabia que antes,
más indestructible que antes...
y vuelvo a mecerme
al son del viento que sopla
logrando una vez más el equilibrio.

La vida también es 
recibir imprevistos
y hacer de lo imprevisible
magia pura,

hasta que llegue ese marzo final
en el que todo me aplaste,
en el que las fuerzas fallen,
en el que me sienta demasiado vieja
para seguir luchando
y ya no quepan más marzos puntiagudos
que acumular en mi corazón.

11/2/17

Frío

( Imagen de la red) 

Y sigue el frío
acechando ahí fuera
 con sus garras blancas,
disfrazado de juegos invernales
y belleza serena que se disfruta,
colándose de vez en cuando
por las rendijas de mi ropa
y dibujando témpanos en mi sonrisa
que nadie adevierte
porque nadie mira.

Seguiré fingiendo que me gusta
ese frío despiadado
( frío de mierda escribí,
y lo borré)
que transformo en belleza
con mi mirada limpia,
ese dolor del hielo
que adormece y seduce
hacia la derrota final.

Pero, haga lo que haga,
 seguirá siendo tan solo frío,
tan frío como siempre.